Cuatropersonas, nombrescambiados.
Historias reales que aceptaron compartir su experiencia. Hemos cambiado nombres, edades y algunos detalles para protegerlas — lo demás es suyo.
“Por primera vez no me siento a mitad de frase.”
Lucía, 34, llegó a Serena después de tres intentos fallidos con otras terapias online. Lo que no funcionaba, contó en la llamada inicial, no era la terapia — era el espacio que quedaba entre una sesión y la siguiente.
En los últimos once meses ha pasado de sesiones quincenales a semanales, cambió una vez de terapeuta (la primera no encajaba), y usa el coach IA en promedio cuatro veces a la semana — casi siempre de noche.
Leer la historia completa →Mi terapeuta es los miércoles. Pero los jueves a las once de la noche también existen, y antes me los pasaba dándole vueltas sola. Ahora hablo con el coach, aterrizo, y el miércoles siguiente llegamos más lejos.
Otras historias
“Pensé que necesitaba productividad. Necesitaba silencio.”
Llegó convencido de que había que optimizar su tiempo. En la tercera sesión apareció algo distinto — no era eficiencia lo que faltaba, era permiso para parar.
“No era la primera vez. Pero sí la primera con alguien a las dos de la mañana.”
Había ido a terapia hace años. Lo que la trajo de vuelta fue la idea de tener acompañamiento también en las noches largas — el coach IA fue el primer contacto.
“Me cuesta hablar. El coach me ayuda a traer las palabras ya masticadas.”
Empezó la universidad sin conocer a nadie. Usa el coach los domingos antes de la sesión del lunes — escribe con él lo que quiere contar, lo edita, llega listo.
“Quería hablar con alguien que no me conociera de antes.”
Después de treinta años casada, empezó terapia por primera vez. Pidió explícitamente una terapeuta mujer, mayor de 45 años. La encontramos a la segunda propuesta.
Una nota sobre cómo contamos estas historias.
Cada persona que aparece aquí nos dio consentimiento explícito, por escrito, después de leer el texto final. Cambiamos nombres, edades y algunos detalles identificativos. Los resultados clínicos son descripciones cualitativas, no promesas — la terapia no tiene curvas de crecimiento trimestral. Si quieres hablar con alguien que ya está en Serena antes de empezar, podemos ponerlo en contacto contigo, siempre con su permiso.